INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 35 Y SE DEROGA EL ARTÍCULO 39 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 35 Y SE DEROGA EL ARTÍCULO 39 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO

 

DANNER GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, Diputado integrante de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y 55, fracción II, del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a consideración de esta H. Asamblea el presente proyecto de Decreto por el SE REFORMA EL ARTÍCULO 35 Y SE DEROGA EL ARTÍCULO 39 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, al tenor de la siguiente:

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS.

 

Los principios del Derecho del Trabajo son aquellos postulados de la política jurídico-laboral que aparecen expresa o tácitamente consagrados en sus normas, y respecto a este tema existen diversas opiniones, que se consideran verdaderamente una influencia determinante en la materia.

 

       La idea del trabajo como un derecho y un deber social es un principio que está reconocido expresamente en el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que a la letra dice: “toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil…”, además, también se encuentra consagrado en el artículo 3º de la Ley Federal del Trabajo que dice: “el trabajo es un derecho y un deber sociales…”.

 

       La sociedad tiene el derecho de exigir de sus miembros el ejercicio de una actividad útil y honesta, el trabajador, a su vez, tiene el derecho de reclamar a la sociedad la seguridad de una existencia compatible con la dignidad de la persona.

 

       Las autoridades gubernamentales, como expresión fiel del mandato popular y como representantes de la sociedad, deben garantizar un trabajo digno y estable a la clase trabajadora y crear las condiciones que permitan a ésta el desarrollo de sus actividades y el ejercicio pleno de sus derechos.

 

       Así como el individuo tienen la libertad de trabajo, también posee plena libertad para escoger la actividad que más le acomode, sin más restricción que la licitud, idea que ha sido plasmada en el primer párrafo del artículo 5º de la Constitución Federal, que refiere: “a ninguna persona podrá impedírsele que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos…”.

 

       La igualdad sin la libertad no pueden existir y ésta no florece donde falta aquella. Ambos son principios fundamentales que se complementan y que en materia laboral constituyen su razón de ser.

 

       Por eso, ante todo debe prevalecer la absoluta igualdad en el trato a todos los trabajadores, sin ninguna distinción resultante de la naturaleza del trabajo. Este principio se puede desdoblar en dos subprincipios que son: para trabajo igual, salario igual; y para trabajo igual, prestaciones iguales. Este segundo subprincipio se sustenta bajo las mismas directrices que el primero, de ahí que le sean aplicables las mismas disposiciones, con la salvedad de que bajo este último no sólo se hace referencia al salario propiamente dicho, sino a todas aquellas prestaciones que en función del trabajo se deben entregar al trabajador.

 

       El planteamiento es sencillo; la estabilidad en el empleo, en tanto detentador del carácter permanente de la relación de trabajo y que hace depender su disolución únicamente de la voluntad del trabajador y sólo excepcionalmente del patrón por incumplimiento grave de las de las obligaciones del trabajador y de las circunstancias ajenas a la voluntad de los sujetos de la relación, que hagan imposible su continuación. (Artículos 35 y 39 de la Ley), tiene por finalidad proteger a los trabajadores, a fin de que tengan, en tanto lo necesiten y así lo desee, una permanencia más o menos duradera. Sin este principio los postulados de igualdad, libertad y el trabajo como un derecho y un deber sociales, quedan sin sustento.

 

       Desafortunadamente este principio laboral no se cumple del todo por un fenómeno recurrente y constante de la economía mexicana; el desempleo. Muchas veces este fenómeno es involuntario, tanto del lado de los individuos como del lado del patrón. Se trata de una especie de círculo vicioso, ya que las personas que desean emplearse no son contratadas y las empresas, al existir desempleo, no reciben los ingresos que serían posibles si hubiese pleno empleo o si el desempleo fuera menor.

 

       La falta de empleo provoca una pérdida inmediata de ingreso y producción. Estas pérdidas son devastadoras para las personas que lo sufren, pero el impacto trasciende el ámbito individual, toda vez que el desempleo puede causar consecuencias sociales negativas como; delincuencia, mayor presión fiscal para pagar los subsidios y el incremento de la pobreza.

 

       Dentro de los diferentes tipos de desempleo destaca el que es producto de fricción, es decir, de aquel que surge por la rotación del trabajo como consecuencia de un contrato temporal e inestable, práctica usual y desleal que muchas veces es usada por los patrones para impedir que sus trabajadores tengan antigüedad y, con ello, toda la serie de prestaciones y derechos que les corresponden.

 

       Precisamente el objeto de esta iniciativa es buscar que las relaciones de trabajo sean por tiempo indeterminado y de acuerdo a su naturaleza pudieran ser para obra o tiempo determinado, eliminando con ello el margen de discrecionalidad y arbitrariedad que concede actualmente al patrón las figuras empleos por temporada o aquellos que están  sujeto a prueba o a capacitación inicial.      

 

       Vale la pena recordar que si hay trabajo inestable o temporal, tendremos una economía inestable y temporal. Si hay empleo habrá ingresos, si hay ingresos habrá consumo, si hay consumo la economía se fortalece y si la economía se fortalece habrá bienestar social. Es momento de contribuir al establecimiento de un orden social justo.

 

       Por lo anterior, someto a consideración del pleno el siguiente proyecto de Decreto por el que  SE REFORMA EL ARTÍCULO 35 Y SE DEROGA EL ARTÍCULO 39 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

 

ÚNICO.- Se reforma el artículo 35 y se deroga el artículo 39 de la Ley Federal del Trabajo, para quedar como sigue:

 

Artículo  35.- Las relaciones de trabajo deben ser por tiempo indeterminado y de acuerdo a su naturaleza pueden ser para obra o tiempo determinado. A falta de estipulaciones expresas, la relación será por tiempo indeterminado.

 

Artículo 39.- Se deroga

 

 

Texto vigente del artículo 35 de la Ley Federal del Trabajo

Propuesta

 

Artículo 35.- Las relaciones de trabajo pueden ser para obra o tiempo determinado, por temporada o por tiempo indeterminado y en su caso podrá estar sujeto a prueba o a capacitación inicial. A falta de estipulaciones expresas, la relación será por tiempo indeterminado.

 

Artículo  35.- Las relaciones de trabajo deben ser por tiempo indeterminado y de acuerdo a su naturaleza pueden ser para obra o tiempo determinado. A falta de estipulaciones expresas, la relación será por tiempo indeterminado.

 

Texto vigente del artículo 39  de la Ley Federal del Trabajo

Propuesta

Artículo 39.- Si vencido el término que se hubiese fijado subsiste la materia del trabajo, la relación quedara prorrogada por todo el tiempo que perdure dicha circunstancia.

 

Artículo 39.- Se deroga

 

 

 

TRANSITORIOS

 

PRIMERO.- Publíquese en el Diario Oficial de la Federación.

 

SEGUNDO.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

 

 

 

 

DANNER GONZÁLEZ RODRÍGUEZ,

DIPUTADO INTEGRANTE DE LA LXII LEGISLATURA

DEL H. CONGRESO DE LA UNIÓN.

 

Dado en el Salón de Sesiones de la Comisión Permanente del Senado de la República, a los 15 días del mes de julio de 2015.  

Ismael del Toro