INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 13 Y EL PRIMER PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 13 Y EL PRIMER PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO

 

Danner González Rodríguez, Diputado integrante de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y 55 del Reglamento del Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a consideración de esta H. Asamblea el presente proyecto de Decreto por el SE REFORMA EL ARTÍCULO 13 Y EL PRIMER PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, al tenor de la siguiente:

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS.

 

El derecho del trabajo tiende a regular toda prestación de servicios, dado su carácter expansivo, según lo señala el apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El marco jurídico tiene por finalidad apoyar y proteger a la clase trabajadora, que es la parte más débil en la relación trabajador-patrón. Esto se puede válidamente desprender del artículo 3º de la Ley Federal del Trabajo, que indica: “El trabajo es un derecho y un deber sociales. No es artículo de comercio”, por tal motivo exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo presta y debe efectuarse en condiciones que aseguren la vida, la salud y un nivel económico decoroso para el trabajador y su familia.

 

       Desafortunadamente las disposiciones legales en materia laboral, que son un mínimo de protección para la clase trabajadora, muchas veces se ven violentadas en la práctica por figuras que son una válvula de escape para evadir responsabilidades. Un claro ejemplo de ello es el “intermediario”.

 

       La Ley Federal del Trabajo, en su artículo 12, determina que el intermediario es: “La persona que contrata o interviene en la contratación de otra u otras para que presten servicios a un patrón.”

 

       El profesor José Dávalos señala que “la intermediación es anterior a la constitución de la relación laboral. Consiste en que una persona conviene con otra u otras para que se presenten a trabajar en determinada empresa o establecimiento; es decir, el intermediario no recibe el trabajo de la persona contratada. Realiza las actividades de un mandatario, gestor o agente de negocios. Entre las denominaciones que se le asignan están las de enganchador o celestina[1]”,outsourcing, subcontratación, tercerización, cofabricación, administración adelgazada, entre otras.   

 

       Las consecuencias de la intermediación en los conflictos laborales son ampliamente conocidas. Un trabajador al ser contratado por una empresa intermediaria queda en estado de indefensión cuando es despedido injustificadamente o sufre algún accidente, y al intentar imponer una demanda no sabe a quién dirigirse, si a la empresa que lo contrató o a la empresa que recibió el beneficio de su trabajo.

 

       Esta siniestra figura es un hábil mecanismo que en la práctica impone pretensiones injustas y hasta fraudulentas. Quienes ponen en marcha este instrumento, para evadir cualquier responsabilidad, argumentan que al ser un tercero en la relación patrón-trabajador, no se da la subordinación y, por ende, están exentos de cualquier daño o perjuicio causado al trabajador, aun y cuando hay criterios de los Tribunales Colegiados de Circuito que señalan que en caso de que el intermediario no cumpla con sus obligaciones que deriven de las relaciones laborales, será solidariamente responsable con los beneficiarios directos de las obras o servicios; ello es así, porque la finalidad es evitar que las empresas que contratan trabajadores asuman la responsabilidad jurídica de los patrones, con la posibilidad de que carezcan de solvencia para el cumplimiento de las obligaciones contraídas con los trabajadores y que con ello se impida que éstos perciban las prestaciones derivadas de sus servicios, porque los beneficiarios directos de las obras o servicios se protejan con la formalidad de una empresa aparentemente responsable para eludir sus responsabilidades laborales.[2]

 

El patrón que recibe los beneficios del trabajador igualmente llega a señalar que no tiene responsabilidad alguna porque él no lo contrató, aun cuando la ausencia del contrato de trabajo en nada afecta la existencia y validez del vínculo laboral, según se desprende de los artículos 21 y 26 de la Ley Federal del Trabajo. El primero dice: Se presumen la existencia del contrato y de la relación de trabajo entre el que presta un trabajo personal y el que lo recibe”. El segundo señala: “La falta del escrito a que se refieren los artículos 24 y 25 no priva al trabajador de los derechos que deriven de las normas de trabajo y de los servicios prestados, pues se imputará el patrón la falta de esa formalidad”. Por lo que en todo caso, el contrato de trabajo tan sólo tiene el efecto de fungir como un elemento de prueba de las condiciones de trabajo, más no de la relación laboral.[3]

 

       Los casos y los ejemplos de este esquema son abundantes, así operan las agencias que se dedican  a contratar demostradoras, promotoras, degustadoras, edecanes y demo edecanes, cuyas labores son incrementar las ventas de una marca o producto pero al cabo de un tiempo desaparecen para que los empleados no tengan antigüedad o no se les brinden las prestaciones que constitucionalmente o por ley  les corresponde. Incluso, esto también pasa con las agencias dedicadas a contratar a los trabajadores de intendencia. Se trata de un modus operandi donde el trabajador queda desprotegido, vulnerable y en estado de indefensión.

 

       A pesar de que recientemente se implementó la llamada Reforma Laboral y con ella una serie de cambios a la legislación en la materia, no se le cerró el paso a este tipo de esquema, como consecuencia de ello los abusos, atropellos y arbitrariedades que se dan con la intermediación en contra de muchos trabajadores siguen teniendo una lacerante vigencia.

 

       Por lo que el objetivo de esta propuesta es cerrarle los espacios a la discrecionalidad y regular las responsabilidades de los patrones si desaparece el intermediario o si éste no quiere hacerse responsable de sus obligaciones pueda el trabajador tener la garantía de exigir sus derechos a la empresa la cual está recibiendo los beneficios del trabajador. De ahí que se proponga reformar el artículo 13 y el primer párrafo del artículo 14 de la Ley Federal del Trabajo.

 

       Si de por sí ya es preocupante que “a más de 2 años de la Reforma Laboral, el mercado de trabajo preserva altos niveles de desempleo y mayores niveles de explotación, todo, derivado de una política laboral que precariza cada vez más a las clases trabajadoras independientemente del partido que se encuentre en el gobierno federal. Con la Reforma Laboral sólo se legalizó la cancelación de cualquier intento de dignificar la vida de la clase trabajadora, al reducir sus salarios por la vía ya no sólo real sino incluso nominal”.[4]

 

       El deterioro de las condiciones laborales de la población ocupada; la pérdida de más del 70% del poder adquisitivo del salario; la nula generación de los empleos prometidos y que se usan como bandera política; los más de 8 millones 735 mil 356 personas desempleadas en el país, y la tasa de desempleo nacional en 14.9%[5], comprueban el tamaño de descomposición laboral que impera.

 

       Por lo que no podemos darnos el lujo, bajo ninguna circunstancia, de solapar la arbitrariedad de figuras que consisten básicamente en contratar por medio de otra empresa el recurso humano con el fin de tercerizar las obligaciones en términos laborales y de seguridad social, reduciendo así aparentemente el costo administrativo de las empresas, y en este entorno, los patrones reducen su carga impositiva, pero que evaden las obligaciones en materia fiscal y de seguridad social, al mismo tiempo que afectan los derechos de los trabajadores.

 

       “Si el trabajador pone en el servicio que realiza todo lo que posee, su esfuerzo, su capacidad y su imaginación, nada más justo que reciba por su trabajo todo lo que necesita, en el presente y en el futuro, para llevar una existencia decorosa en unión de su familia, conforme a la dignidad humana”.[6]

 

       Por lo anterior, someto a consideración del pleno el siguiente proyecto de Decreto por el que  SE REFORMA EL ARTÍCULO 13 Y EL PRIMER PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

 

ÚNICO.- Se reforma el artículo 13 y el primer párrafo del artículo 14 de la Ley Federal del Trabajo, para quedar como sigue:

 

Artículo 13.- No serán considerados intermediarios sino patrones, las empresas establecidas que contraten trabajos para ejecutarlos con elementos propios suficientes para cumplir las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores. En todo momento serán considerados responsables junto con los beneficiarios directos de las obras o los servicios recibidos, por las obligaciones contraídas con los trabajadores, quienes realicen funciones de intermediario en la contratación de éstos.

 

Artículo 14.- Las personas que utilicen intermediarios para la contratación de trabajadores serán responsables junto con éstos de las obligaciones que deriven de esta Ley y de los servicios prestados. Las responsabilidades en primer grado corresponden al beneficiario de los servicios prestados para el trabajador. La autoridad laboral tendrá la obligación de dirigir en primer término la acción del trabajador hacia el beneficiario, en el escroto de demanda deberá mencionarse la existencia del beneficiario o intermediario.

 

 

TEXTO VIGENTE DE LOS ARTÍCULOS 13 Y14  DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO

PROPUESTA

 

Artículo 13.- No serán considerados intermediarios, sino patrones, las empresas establecidas que contraten trabajos para ejecutarlos con elementos propios suficientes para cumplir las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores. En caso contrario serán solidariamente responsables con los beneficiarios directos de las obras o servicios, por las obligaciones contraídas con los trabajadores

 

 

Artículo 13.- No serán considerados intermediarios sino patrones, las empresas establecidas que contraten trabajos para ejecutarlos con elementos propios suficientes para cumplir las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores. En todo momento serán considerados responsables junto con los beneficiarios directos de las obras o los servicios recibidos, por las obligaciones contraídas con los trabajadores, quienes realicen funciones de intermediario en la contratación de éstos.

Artículo 14.- Las personas que utilicen intermediarios para la contratación de trabajadores serán responsables de las obligaciones que deriven de esta Ley y de los servicios prestados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los trabajadores tendrán los derechos siguientes:

 

I. Prestarán sus servicios en las mismas condiciones de trabajo y tendrán los mismos derechos que correspondan a los trabajadores que ejecuten trabajos similares en la empresa o establecimiento; y

II. Los intermediarios no podrán recibir ninguna retribución o comisión con cargo a los salarios de los trabajadores.

Artículo 14.- Las personas que utilicen intermediarios para la contratación de trabajadores serán responsables junto con éstos de las obligaciones que deriven de esta Ley y de los servicios prestados. Las responsabilidades en primer grado corresponden al beneficiario de los servicios prestados para el trabajador. La autoridad laboral tendrá la obligación de dirigir en primer término la acción del trabajador hacia el beneficiario, en el escroto de demanda deberá mencionarse la existencia del beneficiario o intermediario.

 

 

Los trabajadores tendrán los derechos siguientes:

 

I. Prestarán sus servicios en las mismas condiciones de trabajo y tendrán los mismos derechos que correspondan a los trabajadores que ejecuten trabajos similares en la empresa o establecimiento; y

II. Los intermediarios no podrán recibir ninguna retribución o comisión con cargo a los salarios de los trabajadores.

 

 

TRANSITORIOS

 

 

PRIMERO.- Publíquese en el Diario Oficial de la Federación.

 

SEGUNDO.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

 

 

 

 

 

DANNER GONZÁLEZ RODRÍGUEZ,

DIPUTADO INTEGRANTE DE LA LXII LEGISLATURA

DEL H. CONGRESO DE LA UNIÓN.

 

 

Dado en el salón de sesiones de la Comisión Permanente del Senado de la República, a los 24 días del mes de junio de 2014.  




[1] Dávalos José. “Derecho Individual del Trabajo”, Editorial Porrúa, México 2011, p. 95.

[2] Tesis: I.13o.T.300 L, Novena Época,  Tesis Aislada, Tribunales Colegiados de Circuito, Registro: 162108, Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XXXIII, Mayo de 2011, Materia Laboral, página: 1199.

[3] Dávalos, José. “Derecho Individual del Trabajo”, Óp. Cit., p. 93.

[4] “Desempleo y menos paga por más horas de trabajo: resultados a dos años de la reforma laboral”. Centro de Análisis Multidisciplinario, UNAM, 28 de enero de 2015. Disponible en: http://cam.economia.unam.mx/reporte-de-investigacion-118-desempleo-y-menos-paga-por-mas-horas-de-trabajo-resultados-dos-anos-de-la-reforma-laboral/ [Última consulta: 22 de junio de 2015]

[5] Ibídem.

[6] Dávalos, José. “Derecho Individual del Trabajo”, Óp. Cit., p. XV. 

Ismael del Toro